Con un proyecto concebido en nueve etapas, La Puntilla Villarrica otorgará un nuevo rostro a la oferta turística de la zona lacustre e impulsará la oferta inmobiliaria de la región.
La obra de Inmobiliaria Mogulemo, que ocupa 52 hectáreas de terreno considera la construcción de 26 edificios con un total aproximado de 700 departamentos (con estacionamientos y bodegas incluidas), cuyos precios oscilan entre las 3 mil y 5 mil 900 Unidades de Fomento, además del loteo de 84 sitios, cada uno con una superficie de 800 a mil 400 metros cuadrados, con un valor de 1,6 UF por metro cuadrado.
El escenario de La Puntilla ofrece características naturales óptimas para el descanso y la recreación. A dos kilómetros del Club de Yates, concilia los espacios en forma armónica ya que es el único lugar -desde Villarrica a Pucón- en el borde del lago que tiene un bosque nativo y dos kilómetros de senderos con copihues, permitiendo que cada uno de los jardines -diseñados por paisajistas de la zona- armonice con el entorno del lago.
El gerente de la empresa corredora de propiedades Montalva Quindos -a cargo de la comercialización del proyecto-, Luis Ignacio Montalva, afirmó que con la venta de La Puntilla se espera recuperar la inversión inicial con creces, estimando, en un período de venta de diez años, una proyección de 75 millones de dólares, durante el desarrollo de las nueve etapas del proyecto.
Según Montalva esta etapa del proyecto es atractiva por "constituir una realidad única, posible de comprobar en su alta calidad y categoría, en la belleza del diseño, en la seguridad y en la entretención para la familia durante todo el año".
Características
Considerando que esta oferta inmobiliaria apunta a viviendas de agrado, se ha enfatizado la imagen arquitectónica de "grandes casonas sureñas". Según el arquitecto, Fernando Rodríguez, socio de la empresa Urbe -a cargo del diseños del proyecto-, en las construcciones prevalece "el juego de lucarnas, cerchas a la vista, bowindows y ventanas con palillos. Se trata de una arquitectura que armoniza con el paisaje y el entorno natural de cerros y lago, insertándose por imitación a través del movimiento de los volúmenes y techos, y el uso de colores naturales en tonos ocres y rojizos".
En cuanto a la materialidad, las casonas han sido concebidas con los más altos estándares de construcción y confort. Todas las edificaciones se han elaborado en hormigón armado, en techumbres y muros. Además buena parte de éstos últimos se han revestido en madera para conseguir más calidez. Las chimeneas de combustión retardada, cocinas americanas completamente equipadas y amplias terrazas, constituyen comodidades que, acompañadas con el escenario natural, otorgan una clara posibilidad de descanso.
Cada uno de los sitios del loteo se vende completamente urbanizado, lo cual incluye canalización subterránea para telefonía y electricidad, alcantarillado, red de gas y agua potable. Los sitios están regidos por un marco regulador, que pretende mantener la armonía del conjunto arquitectónico y las características de la zona. Algunos de sus principios son la construcción de casas aisladas, edificación no superior a dos pisos y la continuidad en las características del conjunto para mantener el concepto de La Puntilla.